domingo, 14 de agosto de 2022

Horror en la entrada

 



Ana despertó de un sueño intranquilo,

no habia descansado ni un poco,  llevaba una semana  ocurriendo lo mismo.  

Podría haber sido por tener el mismo tiempo durmiendo en el sofá frente a la puerta de entrada.


Aunque despierta, mantuvo sus ojos cerrados. 

se sentó en el mueble, sintió tensión en su cuello y  empezaba a humedecérsele el cuerpo de sudor.

 Aun con los ojos cerrados respiró profundamente,  pero el aire no fue suficiente,

 aspiró una y otra vez y en cada bocanada menos aire. 


Imaginó la sombra de un cuerpo infantil frente a la puerta.

 

No quería abrir los ojos, temía lo peor. 

un nudo en el estomago  le provocaba una dolorosa sensación ácida, el cuerpo le pedía urgentemente ir al baño  y un frio helado le recorrió el cuello y le erizó la piel.


Apretó sus ojos con fuerza.  Temía abrirlos  y encontrar lo que desde hace una semana seguía sucediendo.

 

Cuando finalmente ocurrió lo inevitable, los abrió lentamente.  

Buscó por toda la sala,  con su mirada recorrió cada rincón. 

Las lagrimas brotaron desconsoladas, y un grito ahogado se retuvo en su garganta.

 Su miedo se hizo realidad.


Su niña perdida hacia una semana, aun no volvía a casa.




Nayely Germoso, 
agosto 2022

jueves, 24 de enero de 2019

175 añitos: Reflexion en la historia

Luego de 31 años de vida, después de haber pasado por la escuela y “aprendido historia”, coinciden conmigo los libros de Los Pilares del tiempo de Ken Follet  y la historia de Zarité (Teté) en el libro de la Isla Bajo El Mar de Isabel Allende para enseñarme que ciertamente hace 500 años coincidimos con el mundo europeo, pero nuestros antepasados duraron más de doscientos viviendo en una realidad de la cual era mejor , morirse, diluirse, desaparecer, donde las personas no se pertenecen, sacados de manera forzosa de sus tierras, de sus familias, de sus vidas, para pertenecer a otros seres humanos que no les consideraban mas que como un objeto de poco valor de su propiedad y además les reemplazaban al menor desperfecto, para dejarles morir a su suerte, rechazados por los pocos que les pudieran apoyar;  donde sus hijos, frecuentemente productos de violaciones tampoco les pertenecían y era preferible verlos morir antes de nacer que verlos vivir bajo los golpes de un látigo obligandoles a cortar caña; donde se ponia en duda si una persona de color eran tan humano como un blanco, si sentían o pensaban del mismo modo.


El dia de hoy, no sabemos de esos Loas que fueron los Dioses de nuestros ancestros, no conocemos de los espíritus que viven en el bosque y que adoraban los indígenas, y que todavía una parte de la población  adora, y que otros en este lado de la isla siguen a escondidas, no nos lo enseñan ni siquiera para tener la libertad de rechazarlos


Recién hace muy poco soy  verdaderamente consciente de que hace un poquito más de 200 años, esa era la realidad en esta isla que hoy tiene dos nombres, y que hace apenas 175 empezamos a pensarnos como país, y es un conocimiento que aprendimos mecánicamente en la escuela, y lo repetimos una y otra vez pero que de repente me cae como un balde de agua fría y me hace reflexionar sobre lo que implica.


Es muy poco el tiempo: mientras otros países del mundo creaban las bases para el desarrollo de sus territorios, mientras ingeniaban instrumentos y técnicas para mejorar sus cultivos, probaban diferentes plantas, y las especies más convenientes al clima y suelo; mientras aprendían a hacer molinos para hacer una mejor gestión del agua; o hacían mercados para intercambiar sus productos y se creaban ciudades comerciales que influian en el radio de aquellos pequeños poblados a su alrededor, y definian políticas de gestión para controlar el solapamiento entre mercados; mientras,  adaptaban las viviendas de sus ciudades al clima o a las necesidades de uso que cada siglo impone, o desarrollaban técnicas de construcción para fortalecer la seguridad de su ciudad de los asaltos y saqueos que conllevan las guerras; mientras aprendían a trabajar con el metal, pulir rocas, ambicionaban con hacer edificaciones que duren por la eternidad; y también como sociedad aprendían sensibilidad social como la atrocidad que representa quemar a una persona, o mutilar miembros del cuerpo por haber robado un pan.


Mientras pasaba el tiempo, cada etapa les enseñaba a mejorar en lo político, social, ambiental y económico.  en nuestra isla, solo se vivía con el anhelo de volverse pronto a francia, inglaterra o españa, cargados de la fortuna que se pudiera extraer  o volver a lugares que hoy nos suenan tan distantes como Senegal, Nueva guinea y todos aquellos lugares en África, de los cuales muchos de nuestros ancestros fueron arrancados forzosamente, a reencontrarse con sus familiares y volver a escuchar su idioma y abrazar sus hijos.  todos querían volver a casa. esta isla no representaba un hogar. era un infierno, por el calor y enfermedades del trópico o por las torturas perpetradas a los esclavos, o por el desazón que debería haber generado ser un desalmado colono esclavista.


Hace solo 175 añitos que empezamos a vernos como país, (es nada considerando que los abuelos de mi generación tienen casi 100 años, sus abuelos probablemente vivieron el inicio de nuestra historia como país, y los abuelos de esos abuelos fueron esclavos u opresores) y desde entonces toca luchar con una serie de fantasmas socioculturales, las mezclas raciales y sus estigmas, que aun nos persiguen mientras que aquellos que podían dejar algún legado de historia mas alla de esos 500 años, aquellos que si querían estar en la isla, los aborígenes, fueron sepultados u obligados a huir antes de que pudieran documentarse sus hazañas dignamente.


El dia de hoy tenemos que convivir entre la preindustria y el siglo 21, con todos los retos que eso representa : por un lado todo el aprendizaje que ha adquirido el mundo y por otro las pocas habilidades que hayamos podido desarrollar en estos menos de 200 años, sin ver hacia dentro, sin autoanalizar demasiado nuestros procesos, sin aprender de los errores, siendo tímidos emprendedores, nos enfrentamos a procesos de planificación que no necesariamente surgen de la práctica, sino de la imposición de las demandas globales, no nos es necesario desarrollar técnicas de adaptación porque partimos de la idea de que algún país en el mundo ya lo hizo,


hoy para mi, tiene más sentido que nunca aquello de que “aprender historia te ayuda a entender el presente y el futuro” tiene todo el sentido que a escondidas nadie quiera ser negro y ser asociado con aquella clase tan oprimida, es más ventajoso tratar de identificarse con el opresor, o incluso con aquellos de los que su cultura nos parece exótica, los hindúes.


miércoles, 16 de mayo de 2018

Un vago en mi basurero

Mientras alimento a unos pequeños gatitos abandonados cerca del basurero del edificio donde se encuentra mi hogar, lamentando no poder llevármelos a vivir conmigo (porque ya he experimentado la locura de tener muchos gatos en casa). Tengo esta vivencia

Un señor escarba entre la basura.  Alguien del vecindario ha recogido un montón de cosas viejas de su hogar y las ha desechado.

 Para la mayoría pura basura. Él, entusiasmado ha encontrado algunos libros, lee frente a mí algunos títulos “Historia Dominicana...”, “Historia del Arte”, de cada libro lee algún párrafo. Los trata con delicadeza.  Se asombra al descubrir que algunos tantos tienen mas de 100 años de haber sido editados. Se pregunta en voz alta si de verdad tendrán algún valor.

Yo me quedo mirándolo con el mismo entusiasmo que miro a un gato salvaje, extasiada por su gran muestra de cultura, porque él se siente confiado en mi presencia,  y procuro actuar con precaución para no espantarlo. Así como si fuera un animal raro, aunque de mi propia especie.

Viste con alguna ropa vieja y se le vé muy cómodo. Me atrevo a preguntarle sobre su vida personal, y me cuenta que no tiene hogar, que duerme en alguna marquesina que le permiten y pasa sus días recogiendo artículos de todo tipo que el considera valioso para obtener algún dinero.
-Ves esto,
- me dice, sosteniendo en sus manos dos frascos de sal y pimienta con motivo navideño
- están enteritos, pero ya nadie los quiere porque no estamos en navidad. Eso se vende de una vez.

 Explica que tiene al menos 5 años como reciclador, recogiendo de todo lo que puede. Pintura, adornos, libros… Habla de sus redes comerciales y que tiene contactos de diferentes tipos, pero ninguno compra cables. Así que los cables que va encontrando en mi basurero  los mira como si buscara en su memoria a quien venderlos y los coloca sobre un muro, donde otros recicladores puedan verlo y llevárselo. -dice-

Luego me retiro y lo dejo en su labor, me llevo esa sensación de las tantas personas sin hogar que viven en nuestras calles, o que pasan sus días recogiendo entre desechos, artículos que consideran de valor para generar algún ingreso, pienso en su exposición a insalubridad, en lo desamparados que están de cualquier cobertura de salud

Pienso en cómo esta ciudad, estos barrios en que vivimos, cada calle… tiene demasiados escenarios. Uno para cada grupo de personas.  Para estos recicladores, cada espacio de desechos de basura para la la mayoría,  es una mina de materia prima para sus negocios, una fuente de recursos.

Y convivimos, uno al lado del otro, siendo personas, desarrollando una percepción muy diferenciada del otro.  Positiva, negativa o ambas cosas, casi siempre distante de la real realidad. En la que solo somos personas conviviendo en el mismo espacio con grandes brechas sociales que nos separan.


Y de la cual nos hacemos la vista gorda…

sábado, 30 de diciembre de 2017

Buscando la representación física de la cultura


Por:  Nayely Germoso

La cultura, en el entendido de que es ese complejo conjunto que incluye el conocimiento, las creencias, las artes, la moral, las leyes, las costumbres y cualesquiera otras aptitudes y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad» (Tylor 1976:19) conjugado con aquella concepción de  que la forma en que planificamos y usamos el espacio  dependerá de la manera en que  lo percibimos e interpretamos y  siempre sesgado por el sistema de experiencias únicas de cada individuo. Nos hace querer identificar algunos elementos de representación de la cultura en los conglomerados de población de nuestra república.


En consecuencia nos asaltan una serie de inquietudes,  ¿acaso las rejas que bordean nuestras viviendas, son una forma de representar la cultura de inseguridad, y la percepción de violencia que compartimos como colectivo? de la misma forma en que el “bocage” o el “openfield” son la representación física de las tradiciones de cultivo en las zonas rurales.


El estilo de viviendas, desde sus diseños hasta sus colores  ¿será la representación física de lo que a lo largo de diferentes períodos entendemos como de “moda” o “actual” o de ricos o pobres dependiendo de donde se localice y de la arquitectura que le corresponda?


¿Será que el transporte desorganizado, guaguas en mal estado, una representación de nuestra cultura organizacional decadente?

Nuestras aceras pequeñas y llenas de  baches,  inaccesibles para casi todos los grupos vulnerables, (ancianos, ciegos, personas con dificultades para caminar, bebes en coches, mujeres en tacones…) ¿no es más que la representación física de que, en el pensar inconsciente de la mayoría, aquellos grupos son parte de una sociedad que simplemente no tiene derechos?


 Y la creciente diseminación de centros de culto de los seguidores cristianos, serían la representación espacial del aumento de los cristianos no católicos en la sociedad.

Los colmadones, los  carritos de chimis, las bancas... evidencian nuestra tendencia al disfrute en ese contexto social e incluso la correlación entre estos elementos, más allá de la aceptación de todo el  colectivo sobre estos espacios. El hecho de que estos se abran en los barrios más espacios que los parques recreativos  es un claro indicador de las cosas a las que decidimos dar más importancia como sociedad, como estado…

Y por supuesto, la expansión y contracción de los comercios en navidad; los puestos de lechones a la puya, las estaciones de uvas y manzanas, los espacios que se convierten en lugares para que actividades propias de las estaciones festivas se convierten en una representación espacial de nuestras costumbres navideñas.

Siendo así la representación cultural está en todo, o al menos, en muchas cosas más allá de aquellos llamados espacios culturales como los parques, cines, librerías, etc. Es mucho más que eso, cada nueva impresión que vamos dejando en el espacio puede llegar a convertirse en la representación de como el colectivo piensa y luego recrea esos pensamientos.

Como servidores públicos y como cientistas sociales toca pensar, ¿qué patrones culturales estamos desarrollando como sociedad? ¿qué tan positivos son? ¿De qué forma se transforman los patrones que no son tan positivos?

Cómo ciudadanos toca pensar ¿cuáles patrones dejamos que nos influyan? ¿qué tanto control tienen sobre nosotros? ¿cómo se puede ser agente de cambio de alguno de ellos?

martes, 14 de abril de 2015

Cerrando los ojos ante cosas que deberian importarnos



Cuantas veces cerramos los ojos ante cosas que deberian importarnos.


Me descubri el otro dia mientras recorria la ciudad camino a mi casa, pensando y observando, que bajo el puente de la nuñez con independencia  vive una persona, y tambien bajo el puente en la av. Italia, en la Jose Contreras, en el malecon próximo a la Gómez, el gordo de la Av. George Washinton con Lincoln, en el parque  que esta en esa intersección.

En todos esos lugares duerme gente, gente que no tiene hogar, gente que tiene una historia, como tu como yo... personas que tienen o no tienen familia, personas que talves no consiguen que comer en un dia..., si son drogadictos o no... es irrelevante, probablemente drogarse sea el escape mas conveniente.

Y vive gente ahi, y en muchos lugares mas que no he visto, escondidos, sin que les preocupe  que le roben un celular, o que les asalten para que les quiten dinero.... porque el que nada tiene, de nada se apega.

Y luego hay gente como tu y como yo, que los vemos, y nos repugna, y pensamos que es un ladron, que quiere hacernos daño, como si el mundo girara en torno nuestro....
Y luego hay instituciones  que cobran nuestros impuestos, para poner en sus misiones el compromiso de trabajar por personas como estas. Pero simplemente no lo hacen, y probablemente han pagado miles de dolares a consultores  internacionales para generar documentos sobre personas como ellos,.. mientras, ellos siguen sin tener que comer y talves robando para comprar escapes temporales que haran millonarios a algunos y les garantizará su muerte prematura.

domingo, 8 de marzo de 2015

No me feliciten!





8 de marzo 2015, siento lo que voy a escribir como un deja vu… creo que ya lo he hecho varias veces  esta misma fecha en otros años.
Y estoy casi segura de que lo he hecho porque tengo la misma sensación... me molesta que me feliciten el día internacional de la mujer… me felicitan por ser muy trabajadora, y lo siento bastante irónico… felicidades porque trabajas, limpias, cuidas niños, y tienes aguantar con los cojones que no tiene más nadie, cosas que son necesarias hacer para esta sociedad pero que parece que solo la mujer puede hacerlo…… no me interesa que eso sea reconocido. No me interesa que sea reconocido que las mujeres seguimos subyugadas ante las presiones de esta sociedad machista y además sentirme orgullosa de hacer lo que los hombres no hacen.

Pues no me feliciten!!... Agradezco el gesto que se toman algunos de ver que soy mujer y mandarme un lindo mensaje virtual.. Pero no me gusta el tema por el que me felicitan.
Hoy debería ser un día de estadísticas, de balances.., ¿Cuántas mujeres han muerto este año en manos de hombres que hoy felicitan la valentía de la mujer?, , ¿cuántas mujeres fueron violadas?, ¿cuántas mujeres se vieron en la necesidad de cobrar para venderse como un pedazo de carne, ante hombres que luego de ser servidos las ven como un desecho social, inservible.
¿Cuántas mujeres lograron ser jefas de algún puesto de trabajo?, cuantas son alcaldesas o vice alcaldesa, no solo por llenar una humillante cuota?

Cuantos hombres entendieron que lo que buscamos las mujeres al exigir nuestros derechos es que ellos comprendan que debemos apoyarnos mutuamente para lograr que esta sociedad camine hacia un mundo más equitativo.

Si he de ser felicitada. Que sea por haber exigido mi derecho a ser tratada dignamente por ser una persona. No por ser linda, fuerte, trabajadora y todas esas bobadas!

sábado, 23 de agosto de 2014

Lo urgente no deja tiempo a lo importante

Después de la tormenta lo urgente no deja tiempo para lo importante







Llueve, ha llovido bastante todo el día, en unos lugares más que otros, finalmente llueve considerablemente después de tantos meses de sequía, luego de tantos meses  que muchas personas de tantos barrios, se han visto afectados por un estrés hídrico, teniendo que reducir al mínimo su uso del agua, mientras muchos otros ni se enteraron de la sequía que sufrimos desde enero.

… pero finalmente llueve, y debería ser un gran momento para celebrar que nuestros acuíferos se recargan, los cultivos de nuestros campos son bañados por la tan necesaria agua que les garantiza su productividad, debería ser un gran momento para celebrar cada gota de agua con la que el cielo nos bendice limpiando nuestra atmósfera, nuestros árboles, nuestras calles, nuestro suelo….

… pero como siempre lo urgente no deja tiempo para lo importante, en vez de analizar los múltiples beneficios de esos milímetros de agua que la naturaleza nos regala, debemos cuantificar daños, debemos, movilizar personas asentadas en lugares de alto riesgo, pensar en personas que esta noche no tendrán donde cobijarse por culpa de la lluvia, pensar en viviendas que están próximas a algún río,  contar zonas inundadas, contabilizar comunidades incomunicadas, sentir miseria por enterrar nuestros muertos en lugares que a esta hora están sepultados de agua, y debemos empezar a generar urgencias en actividades, en asentamientos que pudieron ser perfectamente planificados, localizados en lugares donde las inundaciones no les representen ninguna amenaza, para que la lluvia no sea vista como una tragedia, sino como la gran bendición que es.

Pero esta es nuestra hermosa República Dominicana, en la cual de poquito a poquito tendremos que ir aprendiendo