sábado, 23 de agosto de 2014

Lo urgente no deja tiempo a lo importante

Después de la tormenta lo urgente no deja tiempo para lo importante







Llueve, ha llovido bastante todo el día, en unos lugares más que otros, finalmente llueve considerablemente después de tantos meses de sequía, luego de tantos meses  que muchas personas de tantos barrios, se han visto afectados por un estrés hídrico, teniendo que reducir al mínimo su uso del agua, mientras muchos otros ni se enteraron de la sequía que sufrimos desde enero.

… pero finalmente llueve, y debería ser un gran momento para celebrar que nuestros acuíferos se recargan, los cultivos de nuestros campos son bañados por la tan necesaria agua que les garantiza su productividad, debería ser un gran momento para celebrar cada gota de agua con la que el cielo nos bendice limpiando nuestra atmósfera, nuestros árboles, nuestras calles, nuestro suelo….

… pero como siempre lo urgente no deja tiempo para lo importante, en vez de analizar los múltiples beneficios de esos milímetros de agua que la naturaleza nos regala, debemos cuantificar daños, debemos, movilizar personas asentadas en lugares de alto riesgo, pensar en personas que esta noche no tendrán donde cobijarse por culpa de la lluvia, pensar en viviendas que están próximas a algún río,  contar zonas inundadas, contabilizar comunidades incomunicadas, sentir miseria por enterrar nuestros muertos en lugares que a esta hora están sepultados de agua, y debemos empezar a generar urgencias en actividades, en asentamientos que pudieron ser perfectamente planificados, localizados en lugares donde las inundaciones no les representen ninguna amenaza, para que la lluvia no sea vista como una tragedia, sino como la gran bendición que es.

Pero esta es nuestra hermosa República Dominicana, en la cual de poquito a poquito tendremos que ir aprendiendo