domingo, 14 de agosto de 2022

Horror en la entrada

 



Ana despertó de un sueño intranquilo,

no habia descansado ni un poco,  llevaba una semana  ocurriendo lo mismo.  

Podría haber sido por tener el mismo tiempo durmiendo en el sofá frente a la puerta de entrada.


Aunque despierta, mantuvo sus ojos cerrados. 

se sentó en el mueble, sintió tensión en su cuello y  empezaba a humedecérsele el cuerpo de sudor.

 Aun con los ojos cerrados respiró profundamente,  pero el aire no fue suficiente,

 aspiró una y otra vez y en cada bocanada menos aire. 


Imaginó la sombra de un cuerpo infantil frente a la puerta.

 

No quería abrir los ojos, temía lo peor. 

un nudo en el estomago  le provocaba una dolorosa sensación ácida, el cuerpo le pedía urgentemente ir al baño  y un frio helado le recorrió el cuello y le erizó la piel.


Apretó sus ojos con fuerza.  Temía abrirlos  y encontrar lo que desde hace una semana seguía sucediendo.

 

Cuando finalmente ocurrió lo inevitable, los abrió lentamente.  

Buscó por toda la sala,  con su mirada recorrió cada rincón. 

Las lagrimas brotaron desconsoladas, y un grito ahogado se retuvo en su garganta.

 Su miedo se hizo realidad.


Su niña perdida hacia una semana, aun no volvía a casa.




Nayely Germoso, 
agosto 2022